Querer volver
El principal valor de la obra del colectivo de artistas urbanos Boa Mistura es la capacidad para saber “leer” y entender la geografía física y humana del lugar en el que plasman sus creaciones, no actuando desde una idea previa, sino escuchando, entendiendo y sintiendo el entorno en el que co-vivirá la obra. En un deslumbrante ejercicio de observación y comprensión del territorio a intervenir, extraen su esencia para, a través de color y palabras, mostrarle al mundo cómo ven su alma.
Más allá de embellecer un espacio concreto de Los Llanos de Aridane, degradado por la acción humana, la obra de Boa Mistura es un alegato ecologista que nos quiere hacer reflexionar. Al pasar junto al mural y verlo, nos recuerda, por si lo hemos olvidado, que vivimos en un entorno natural al que pertenecemos y del que somos parte.
El pensamiento crítico por parte del espectador sobre hacia dónde se dirige nuestra sociedad en su deshumanización urbana hace de este Querer volver una intensa reflexión; en esta pieza se busca el emocionarnos, a través de la creación artística, por medio de la representación de una apabullante naturaleza que rodea a La Palma en sus múltiples recónditos parajes.
En el caso de la Isla de La Palma, partían con una pequeña ventaja, ya que uno de sus miembros tiene ascendencia palmera y conoce bien la isla y sus gentes. Podría pensarse que este hecho desmerece el resultado final de la obra al no partir el proceso creativo de cero, pero nada más lejos de la realidad, puesto que no hay visión más clara de un lugar que la de una persona que pertenece a él pero vive fuera, que la piensa porque la extraña, que la necesita y busca el momento para retornar.
La Palma, mi isla.
Mi oxígeno y mi refugio.
Es el escondite donde cada verano, desde que tengo uso de razón,
me escapo a olvidarme del tiempo.
Hoy me siento orgulloso por haber dejado huella en la ciudad
donde mis abuelos vivieron toda su vida, donde guardo tantos recuerdos.
Y terminar la obra el día de mi cumpleaños, no podría tener mejor regalo.
Gracias Boa Mistura por acompañarme, gracias La Palma, por darme tanto.
(Pablo Ferreiro Mederos, miembro de Boa Mistura)
Estructurado en dos franjas (este y oeste), el mural expresa con pocos elementos la identidad isleña. Al este, la humedad casi tropical riega los tilos y los exuberantes bosques de la endémica laurisilva y helechos centenarios. Al oeste, el sol ilumina los bosques de pino canario, los tunos, los cardonales, los tajinastes o los bejeques crecen entre las rocas. Dos vertientes opuestas que parecen darse la espalda, pero que no podrían vivir la una sin la otra y que hacen que sus habitantes y los que la conocen la sientan latir muy dentro de si. Todo esto bajo la gran cúpula que nos ampara y en el que las estrellas se ven a través de su cristalino y límpido cielo, camino por el que los astrónomos ha llegado a ver el espacio remoto.
En el proceso post eruptivo en el que se encuentra la isla, la obra de Boa Mistura cobra un nuevo significado para sus habitantes, que ahora más que nunca necesitan rencontrarse con el terruño y reconstruir un paisaje abruptamente transformado por la fulminante acción de la naturaleza, e irreconocible a simple vista. Este mural es un recordatorio constante para que las palmeras y los palmeros que habitan la isla, y los que tienen sentidos lazos con esta isla, deseen “querer volver” a reconciliarse con ella.
Autor: Boa Mistura (2001)
Técnica: Acrílico sobre muro
Superficie: 155m2
Ejecución: (2016 – r. 2022)
Ubicación: Calle Dr. González Sobaco
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AUTOR:
ALBERT OEHLENAÑO:
2006UBICACIÓN:
Calle Real, 29 (pared oeste)Date:
11 de enero de 2023

