La gran ola
Javier Mariscal plantea esta obra como si fuese una gran viñeta sacada de uno de sus cómics.
Los personajes de su mágica historia, Piker, Fermín y Julián, el perro pescador, navegan en un bote bautizado para la ocasión como “La Nao” por las aguas del litoral de la isla de La Palma.
Acostumbrados a navegar por las costas mediterráneas, son sorprendidos por una gran ola que surge de imprevisto en el océano Atlántico, tan diferente a su, aparentemente, plácido y tranquilo mar Mediterráneo. Los tres compañeros de hazañas, asustados, pierden el control de la barca ante la amenazante presencia de un gigantesco y fantástico pez rojo, alfonsiño, que abre su boca como si quisiese engullir a uno de ellos. Julián —personaje que nos recuerda a “Cobi”, la mascota creada por Mariscal para las Olimpiadas de Barcelona 92— ha caído al agua y bucea alegremente ante el espectacular y desconocido fondo marino que se abre ante sus ojos. La fauna oceánica ocupa la mitad inferior del marinero cuadro, con una rica mezcla de especies, reconocibles algunas e inventadas otras, ajenas incluso —como es el caso del cocodrilo— al hábitat natural de las costas canarias. Peces de colores y un banco de sardinas, una tortuga, un cangrejo sonriente y una langosta, una raya amarilla y hasta un pulpo, con rostro asustadizo y preocupante, parecen acudir a la llamada de auxilio para socorrer a los incautos navegantes.
La aportación de Javier Mariscal al CEMFAC no podía tener otro protagonista que el mar. Como buen barcelonés de adopción, el mar —el Mediterráneo—, constituye la referencia esencial sobre la que se cimenta su identidad y su personalidad, siempre presente directa o indirectamente en toda su obra. Impresionado por la fuerza y la bravura del océano Atlántico, no pudo substraerse de su poderosa atracción desde que llegó en su primer viaje a Puerto de Naos en la isla de La Palma.
Los tres actores de este cuadro forman el grupo conocido como los “Garriris”, protagonistas de un cómic de Javier Mariscal aparecido por primera vez en 1974, durante una fructífera etapa de dibujante; en sus aventuras viven un sinfín de peripecias por las playas, los bares y las fiestas de Barcelona, que han sido interpretadas como historietas picarescas de la vida cotidiana de la Ciudad Condal, aunque ahora aparezcan en un mar y una situación un tanto distinta y comprometida.
Autor: Javier Mariscal
Técnica: Acrílico sobre tabla
Superficie: 74 m²
Instalación: Noviembre, 2003
Ubicación: Calle Díaz Pimienta, 10 (pared sur)
«Julián, Píker y Fermín, los garriris, el conocido triduo mariscaliano, se ven inmersos en la aventura atlántica, marcada por el aparente desenfreno y jolgorio en un medio hostil y pleno de peligros insospechados. El tono lúdico y divertido del estilo contrasta con el dramatismo del tema, una ola que amenaza a La Nao, resueltos con cierta ironía y con bastantes dosis de frescura e ingenuidad que acercan al observador los fantasmas de la fauna marina: cangrejos, langostas, meros, alfonsiños, rayas y tortugas».

